El consumo de omeprazol se relaciona con un mayor riesgo de infarto de miocardio y déficit de vitamina B12

El consumo de omeprazol, un fármaco inhibidor de la bomba de protones, utilizado para disminuir la acidez gástrica, ha visto aumentado su consumo en España en más de un 500% . Lamentablemente, este consumo se ha asociado recientemente con un incremento del riesgo de infarto de miocardio, no sólo en pacientes con enfermedad cardiovascular previa que consumen este fármaco, sino también en la población general. Existe otro grupo de fármacos que aparecieron años antes, los anti-H2 (cimetidina, ranitidina, famotidina… etc) que también disminuyen la acidez gástrica y que se utilizan para las mismas indicaciones que los inhibidores de la bomba de protones, pero fueron desplazados rápidamente por los fármacos del grupo del omeprazol por su mayor potencia y efectividad. Estos fármacos, en cambio, no aumentan el riesgo de padecer infarto de miocardio en los pacientes que los consumen . Ya en 2013, investigadores del Houston Methodist Hospital publicaron en la prestigiosa revista Circulation, vinculada a la Asociación Americana del Corazón, que los inhibidores de la bomba de protones causaban vasoconstricción mediante la supresión de la enzima DDAH (dimetilarginina dimetilaminoidrolasa), que produce un aumento de un conocido marcador de riesgo cardiovascular, ADMA (dimetilarginina asimétrica) . La función de ADMA es la de suprimir la producción de óxido nítrico, un importante vasodilatador , y por tanto, el aumento de la concentración de ADMA conduce a medio o largo plazo a hipertensión y/o a una pobre función cadiovascular. Por otro lado, el consumo de inhibidores de la bomba de protones también se asocia a un déficit de vitamina B12 , lo que puede afectar al metabolismo de la homocisteína y aumentar de este modo el riesgo cardiovascular. Además, el déficit de esta vitamina puede ocasionar importantes problemas neurológicos, sobre todo en la población de la tercera edad . Otros estudios relacionan los inhibidores de la bomba de protones con una disminución de la masa ósea, con el consiguiente riesgo de fracturas que ello conlleva para los pacientes , así como déficit de magnesio , un importante mineral esencial para la activación del ATP, - fuente básica de energía celular -, antioxidante, analgésico y anti-inflamatorio. En resumen, el consumo de omeprazol conlleva riesgos importantes para la salud general, sobre todo a nivel cardiovascular, incrementando el riesgo de infarto de miocardio, y puede originar déficit de vitamina B12, magnesio y disminución de masa ósea.        

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