EL JARABE DE ARCE AFECTADO POR EL CAMBIO CLIMÁTICO

EL JARABE DE ARCE AFECTADO POR EL CAMBIO CLIMÁTICO

El jarabe de arce, ese jarabe que es dulce y pegajoso que hace increíblemente deliciosos a los sencillos panqueques, está amenazado por las tendencias del calentamiento de clima en el noreste de los Estados Unidos. Los agricultores del arce de azúcar en Nueva Inglaterra declararon la estación del 2012 como demasiado caliente para el flujo óptimo de la savia y este año otra vez han visto la producción disminuida. Siendo especialmente dependiente del clima, el árbol del arce de azúcar necesita las noches de invierno congeladas seguidas por días más cálidos para producir la savia usada para hacer el jarabe de arce. El arce de azúcar es uno de los varios arces que producen savia que existen en los bosques mezclados de noreste de los Estados Unidos y el sureste de Canadá. Los agricultores cultivan el arce de azúcar, que es llamado con mucho cariño el “arbusto de azúcar” por los productores de jarabe, por su savia por toda la parte alta del Medio Oeste de los EE.UU, Pensilvania, Nueva York y particularmente Nueva Inglaterra. El jarabe de arce es un árbol caducifolio de hojas anchas resistentes, cuyo follaje de otoño cambia la campiña rural en un caleidoscopio de amarillos, anaranjados y rojos. Después que las hojas se caen, los arces de azúcar se van a un periodo latente que dura todo el invierno. Durante el invierno de noches de temperaturas bajo cero, los arces de azúcar concentran su azúcar natural, a medida que la savia se enfría en los troncos. Idealmente, cuando la temporada de la extraccion de savia empieza en Marzo, una gran diferencia en el enfriamiento de la noche y el calentamiento del día crea presión adentro del tronco de los árboles, que empieza el fl ujo de la savia. Los colectores de azúcar extraen la savia del tronco de los árboles perforando agujeros en estos, dejando que la savia fluya libremente durante la breve temporada de extracción de savia que es de tres o cuatro semanas. Si el tiempo es errático, con días que son muy cálidos o noches que son terriblemente frías sin la protección de la caída de nieve, el flujo de la savia será reducido. En tiempos pasados, los agricultores extrajeron la savia de los arboles en sus granjas, insertando tubos de metal y colgando cubetas para cachar la savia. Hoy en día, la mayoría de las extracciones en los huertos comerciales están interconectadas por una serie de tubos plásticos que la llevan a una refinería, eliminando la tarea fría y difícil de acarrear las cubetas de savia por la nieve. Los productores de jarabe de arce hierven la savia en la refi nería para hacer el jarabe de arce. Generalmente toma casi 40 galones (151L) de savia para hacer un galón de jarabe. Las tendencias geográfi cas en la producción del jarabe de arce podrían indicar como el calentamiento global está afectando a la industria. En los 1950, los Estados Unidos produjeron el 80 por ciento del jarabe de arce mundial, con Canadá produciendo el otro 20 por ciento. Sin embargo, desde los 1970, Canadá ha más que triplicado su producción de jarabe de arce, haciéndolo el actual líder mundial. Canadá ahora suministra el 80 por ciento del jarabe de arce mundial, con Quebec solo produciendo más de dos tercios del suministro global. La dominancia del jarabe de Canadá ha sido perpetuada por los generosos de subsidios agrícolas del gobierno canadiense y el desarrollo fuerte de los mercados en ambos Canadá y por todo el mundo. Sin embargo, los investigadores hora piensan que el cambio climático también está jugando un papel. Aunque las temperaturas que están aumentando y los patrones de clima mas erráticos ya han afectado la industria del jarabe de arce de Nueva Inglaterra, estos eventualmente podrían forzar a la producción del jarabe de arce a emigrar más al norte dentro del Canadá. Según el Christian Science Monitor (6 de Abril, 2005), un grupo de investigadores en la Universidad de Nuevo Hampshire predicen que si los cambios climáticos pronosticados son correctos, los árboles de roble y de nogal americano – no los arces – van a dominar a los bosques de Nueva Inglaterra para el fi nal del siglo. Si las temperaturas se elevan de 6 a 10 grados F (de 2 a 4 grados C) en el siguiente siglo tal como pronosticado, los arces de azúcar no van a poder competir con los robles y los nogales americanos. Sin embargo, un afecto de corto plazo más inmediato, es la tendencia propulsada por la temperatura a llevar las temporadas de la extracción del azúcar en Nueva Inglaterra a ser más cortas, según el Dr. Timothy Perkins, director del Proctor Maple Research Center en la Universidad de Vermont. La investigación de Perkins demuestra que Canadá no está experimentando el reciente fenómeno del invierno más cálido que ha sido exclusivo de Nueva Inglaterra. El período durante el cual la “extracción del azúcar” toma lugar se ha acortado substancialmente por las últimas cuatro décadas. Ya desde el 2007, el período de coleccionar el jarabe en Nueva Inglaterra y Nueva York empieza 8.2 días más temprano y termina 11.4 días más temprano que hace 40 años. Este año la producción del jarabe de arce en los Estados Unidos igualó a 1.91 millón de galones (7.2 millones de Litros), 32 por ciento más baja que la del 2011. Esta fi gura representa la producción más baja desde el 2007. Vermont continua siendo el líder de los productores de los EE.UU. con 750,000 galones (2.8 millones de Litros) en 2012, un 34 por ciento más bajo que su producción en el 2011. Aunque aparezca extraño, las primeras extracciones de la savia en Nueva Inglaterra este año empezaron en Enero y Febrero, cachando a los productores sin estar preparados. Marzo trajo una ola de calor en los 70 y 80 F (16-21C), que forzó un afloramiento temprano en los árboles de arce de azúcar y terminó rápidamente la temporada de extraer el jarabe. Si la tendencia al calentamiento y al clima errático persiste durante las temporadas de extracción de savia, los productores deberían esperar una continuación en el decline de la producción tradicional de jarabe de arce de los EE.UU. Todavía podríamos tener jarabe para nuestros panqueques de desayuno, pero la viñeta ya no leerá, “Hecho en los Estados Unidos.”   Fuentes: GITN #655, Global Warming Slows Maple Syrup’s Flow, Dec. 20, 2002; http://www.nass.usda.gov/ Statistics_by_State/New_England_includes/Publications/0605mpl.pdf; http://www.csmonitor.com/2005/0406/p11s01- sten.html; y http://greenliving.nationalgeographic.com/effects-global-warming-maple-syrup-production-20078.html  

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